la vida

La vida no se mide anotando puntos, como en un juego
La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros
No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te quedas en casa solo
No se mide según con quien sales, con quien solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.
No se mide por las personas que has besado
No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas
No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo de música que te gusta
La vida simplemente no es nada de eso.
La vida se mide según a quien amas y según a quien dañas
Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas
Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma...
Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico
Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas.
Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede
Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza
Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de tí, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas
Pero por la mayor parte, se trata de si usas la vida para alimentar el corazón de otros.
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
Mariela Martínez Hernández